LII. Trampa o verdad
Hace un rato ya que Dominieck y yo nos encontramos despiertos debido a que desde tempranas horas de la mañana habíamos empezado a caminar buscando rodear el lago y dirigirnos por aquella circunstancia hasta la otra horilla desde donde se podía llegar a observar la cabaña en la distancia, luego de haber tenido un inicio de mañana, bueno... bastante diferente.
Eran más o menos las cinco y media de la mañana cuando todo inicio, como era de esperarse yo me encontraba dormida sobre aquella placida