Las compuertas de acero descendieron con un estruendo ensordecedor.
**¡Boom!**
El sonido retumbó por todo el observatorio.
Las luces blancas desaparecieron y fueron sustituidas por destellos rojos de emergencia.
La voz electrónica volvió a resonar.
—**Protocolo Épsilon activado. Instalación sellada. Tiempo estimado para autodestrucción: cuarenta y cinco minutos.**
Helena sintió que el aire abandonaba sus pulmones.
—¿Autodestrucción?
Nicolás levantó inmediatamente su computadora portátil.
—Está