—¿De verdad crees que después de todo lo que pasé dejaría que una mujer me cambiara la cabeza? —enfrentó al padre.
—No lo sé, dime tú.
—Basta ya, ya te expliqué lo que está pasando.
—No vas a terminar con ella. No ahora que ya compraron los anillos de compromiso.
—¿A quién le importa eso?
—A mí —respondió. —Ethan, si quieres descargar algo de lo que pasó, descárgalo conmigo. Eva no tiene la culpa. Todo lo que hizo fue pensando en tener un futuro feliz contigo.
Diciendo eso, Adam salió de allí d