Rafa, al contrario de lo que pensaba, percibió que su presencia no era relevante ni necesaria en aquel lugar.
Pensó que aquella sería una cena de trabajo, con conversaciones aburridas y largas sobre inversiones y negocios, pero fue más bien una confraternización. Los hombres no hablaron de trabajo; al contrario, conversaron sobre cosas del día a día, como el gusto por las partidas de golf y por otras cosas que compartían en común. Si no fuera por la presencia de la esposa de uno de los empresar