Rafa no podía creer que aquello estuviera saliendo de la boca de Ethan.
—¿Por qué me estás diciendo esto justo ahora? —preguntó confundida.
—No lo sé, simplemente me dieron ganas de decirlo —respondió—. Puede que no me guste mucho el idiota de su padre, pero ella no tiene la culpa de eso, ¿verdad? —bromeó.
—Tienes razón, su padre sí que es un idiota —rió.
—No pensé que estarías de acuerdo tan fácilmente.
—Hay cosas con las que no se puede discrepar —respondió.
—¿Todo está bien entre tú y Tácio?