—¿A qué se dedica tu familia?
De repente, ese auto parecía una sala de interrogatorio. Aunque no quería llamar la atención de Eva, ahora estaba en el centro de su interés.
—Mis padres tienen un pequeño hotel en México, es un negocio familiar.
—¿Por qué no trabajas con ellos?
—Tengo mis propias aspiraciones.
—¿Prefieres ser una simple secretaria?
—Por ahora, estoy feliz con mi profesión —concluyó.
—¿Es por eso que dices que no te importa la clase social? ¿Por salir con un hombre rico?
—No lo digo