Mundo ficciónIniciar sesiónRosario comenzó con optimismo su nuevo empleo. Los días venideros fueron caóticos, pero Guillermo la incentivaba para que no decaiga. Sus compañeras, con un poco de recelo, no le dirigían la palabra más allá de un hola o un chau.
— Rosario, vení a mi oficina por favor— La llamó el dueño un tanto apresurado. Ella se levantó de su pues






