27. Un brindis con la soledad 🥃
Rayan Sotomayor:
El hielo en mi vaso tintineó con un sonido hueco cuando lo giré entre mis dedos. El whisky, fuerte y amargo, quemó mi garganta, pero no lo suficiente para adormecer los pensamientos que me asaltaban esta noche. Ojalá el alcohol pudiera borrar los recuerdos tanto como quema la garganta, pero hay memorias que ni la bebida más fuerte logra disolver.
El humo del cigarrillo se elevaba en espirales perezosas, llenando el departamento con una bruma densa que encajaba perfectamente