24 Esperanza.
Chicago.
Los días pasaron convirtiéndose en semanas y luego en meses, Derek contaba cada segundo de cada día, pues vivía en el infierno desde hacía 3 meses.
No solo su vida había cambiado en ese tiempo, la de su familia también, la hija de Sam no solo había sido recuperada, también había roto con la maldición que sobre ellos pesaba, ya que cuando la encontraron estaba embarazada de mellizos, los cuales al fin habían nacido, un niño y una niña que al fin le daban paz a la familia más poderosa de