23 La amas.
La rubia no pudo mantener la compostura y salió del comedor sin tocar su desayuno, huyendo al único lugar en el que se sentía libre de llorar, su cuarto, provocando que Loan saliera tras ella, pero no pudo alcanzarla ya que Wang fue tras él.
— ¿Qué es lo que sucede? ¿Cómo se te ocurre ver de esa forma a la susurradora? — Wang lo conocía, no solo era su hermano menor, desde hacia meses era la mano derecha de Loan, por lo que diferenciaba a la perfección su mirada retadora, misma que le había ded