22 Puedes llamarme.
Los días pasaron, convirtiéndose en semanas y luego en meses, para Jade, paso tan desapercibido como el hecho de respirar, estaba demasiado entretenida aprendiendo un idioma nuevo, una cultura diferente y por supuesto, disfrutando del mejor sexo gracias a su muy considerado esposo, que solo olvido el detalle de que ella no queria estar allí, sin ser consiente dejo que las cosas fluyeran y tomaran el camino que debían tomar, como un riachuelo marca su camino sobre la hierba, solo se dejó ser, ca