Capítulo 20 — El Amanecer de los sentimientos
El sol ya había escalado el cielo, rompiendo las nubes plomizas para inundar el penthouse de Elián con una luz suave y limpia. Lyra despertó lentamente, sintiendo una paz que no recordaba haber experimentado. Estaba acurrucada contra Elián, sus piernas entrelazadas, y su respiración era un ritmo constante y tranquilizador cerca de su oído.
Abrió los ojos. La luz destacaba los tonos oscuros del apartamento, pero, sobre todo, iluminaba la calma e