Capítulo 70.
Días después Ana ya puede caminar de manera tranquila y con el cuerpo completamente curado de sus heridas.
Sin embargo se encuentra con Dionisio y toda la fortaleza que había mostrado ante las miradas de tristeza y compasión que la estaban arrollando de manera contundente haciéndola sentir completamente rabiosa, se deshace.
Dionisio la mira de forma fría apática y distante, como si mirara a una desconocida y no a la mujer que le había dado la vida.
— Hijo— susurra ella de manera contundente. —