Capítulo 104.
Alfa Randolf y Alena despiertan satisfechos envueltos entre las sabanas, en los alrededores de la cama.
Felices y satisfechos.
En ese momento Alena observa la mirada concentrada de Alfa Randolf , estaba concentrado en el mismo punto desde hacía varios minutos el aura de placer y la burbuja de solo ser una pareja que se ama simplemente se revienta con las primeras palabras de Randolf.
— Quiero que seas feliz… — Declara con la voz firme
— Lo soy…— suelta ella desconcertada.
Él se gira para enfocar