—¿Por qué quieres conocer a mi compañera destinada, madre? No es como si estuviera listo para casarme todavía —preguntó Dominic.
Queen Bathsheba sonrió.
—Dominic, quiero conocer a la chica que la diosa de la luna ha elegido para ti. ¿Hay algo malo en eso?
—No tiene nada de malo, madre, pero me niego a mostrártela.
Queen Bathsheba suspiró.
—Dominic, pronto te convertirás en el Alpha de nuestra manada. Y como Alpha, necesitas una compañera destinada a tu lado para gobernar contigo. No se trata so