Siguiendo las instrucciones de Selene, Artemis y Aphrodite lograron reunir a los dioses restantes, aquellos que no habían sido manipulados por Ares: Hermes, Hephaestus, Athena y Dionysus.
Ya tenían su plan trazado, pero algunos de los dioses no estaban del todo seguros de que fuera a funcionar.
—¿No estamos poniendo a todos en peligro al hacer esto? —preguntó Athena.
Selene suspiró. —La gente ya está en peligro, Athena. El cielo está negro, la invasión de Ares ha comenzado y no podemos permitir