—¡¿Hizo qué?! ¿Te besó y luego te llamó desagradable? ¡Qué descaro! —exclamó Artemis.
Había ido a visitar a Selene aquella noche, y Selene le había contado todo lo que había sucedido. Sentía que se volvería loca si seguía guardándoselo para sí misma, y Artemis era su mejor amiga, la persona con la que podía compartir todos sus problemas.
—Estaba tan sorprendida, Artemis. Todo ocurrió tan rápido que me tomó completamente desprevenida —respondió.
Artemis frunció el ceño.
—¿Necesito hacerle una vi