Naya parpadeó varias veces. Esto no podía estar pasando, ¿verdad? ¿De verdad estaba parada frente a la diosa de la luna o Selene estaba intentando jugarle una broma?
Soltó una carcajada. —Esto es una broma, ¿cierto? No es el Día de los Inocentes, Selene —se rio y caminó hacia donde estaba Selene—. De verdad te esforzaste mucho para armar este atuendo. Te ves idéntica a ella —volvió a reír entre dientes y tocó el símbolo de la luna en la frente de Selene.
Este emitió una chispa, y ella retrocedi