Mundo de ficçãoIniciar sessãoVasil acomodó a Helena en la parte de atrás del vehículo con la cabeza sobre sus piernas, la contemplo durante todo el camino, estaba oscuro, pero su visión era perfecta. Su rostro hermoso, su palidez casi mortal y esas pequeñísimas pecas en sus pómulos le hacían hervir la sangre, solo de pensar que pudo haber estado a punto de perderla de nuevo.
Acarició su cabello con delicadeza y olfateó su aroma, era delicioso, l







