capitulo 28. cambio de casa
La presión fue algo que no sabía cómo explicar, sentía como si su interior estuviera llenándose. Se aferro al borde de la cama cada vez con más fuerza ya que la presión era mucho más fuerte.
Cierra los ojos y muerde sus labios puesto que no imagino que su primera vez iba a ser de esa manera, pero que podía esperar si estaba teniendo relaciones con un hombre lobo.
—Relájate, o al menos intenta relajarte… será menor doloroso.
—¡Duele! —dice negando —. ¡Duele mucho, Drago! —coloca una mano en su