capitulo 30. despertar
Drago tiene a Otto sujeto por el cuello mientras que aprieta cada vez su mandíbula.
—No me obligues a matarte, Samanta es mía y pienso luchar por ella hasta el final. No pienso permitir que le pongas un dedo encima.
—La pusiste en una posición problemática, los ancianos no verán esto con buenos ojos.
—Ella me ama y yo la amo, y ambos…
Pero las palabras de Drago se ven interrumpidas por cierto aroma que lo hace soltar a Otto, el alpha alza el hocico y huele profundamente, en eso afina los ojos pu