Pov Leina
Cuando mis pies tocaron esa plataforma, todo el templo se iluminó. En lo alto, apareció una esfera blanca para iluminar la fuente debajo.
Llegué a ella, tomando con mis manos un poco de agua y llevándola a mis labios.
Su sabor estaba entre lo dulce y lo simple. No sentí nada extraño, ningún cambio, nada.
Me sentí decepcionada y fue cuando supe que había vuelto de aquel trance.
Levanté la mirada y ya no estaba sola; tampoco estaba en el mismo lugar de antes. Todo el bosque hab