Pov Leina
Nos tambaleamos a nada de caer. Yo apretaba con fuerza las correas, mirando de reojo el movimiento de la jaula.
Un movimiento brusco, seguido por el ruido del metal golpeando, me hizo saber que la rueda había tocado tierra de nuevo. Creí que estábamos a salvo hasta que…
El sonido de la madera quebrándose, los gritos aterrados, una piedra en el camino, y eso fue todo para que la rueda se partiera por completo, mandándome a volar fuera de la carreta y la jaula cayendo pesada, levan