Capítulo 56: Dolores que desgarran el alma.
Un aullido de dolor resonó hasta los rincones más oscuros de bosque, aullido cargado de emociones, de la desesperación y la necesidad que dejan la ausencia. Su trote se tornó agitado, sus patas se hundían con demasiada fuerza, en la tierra humedecida. El aroma a bosque y humedad invadió sus sentidos, impidiéndole seguir un rastro claro de ella…
Era como si la naturaleza estuviera conjurando contra él para evitar que corriera tras de ella, el peso de su consciencia comenzó a hacer estragos en su