CAPÍTULO 21: ¡CRISTEL NO ES SU MUJER!
Dos horas más tarde, Yaroslav salió de la habitación. Cerró la puerta detrás de sí con un suspiro largo, como si la calma en su pecho fuera solo una ilusión que se esfumaba al instante.
Su mano se deslizó por su cabello oscuro despeinado mientras caminaba hacia el ventanal del pasillo de la cabaña. Sacó su teléfono, marcó rápido y llevó el aparato al oído, tensando la mandíbula.
—¿Qué tienes para mí? —murmuró en voz baja.
Del otro lado, su abogado, uno de l