Mundo ficciónIniciar sesiónSabiendo que no puedo divulgar más mi vida privada, contengo las ganas de llorar y los sigo a un auto demasiado lujoso para una humana como yo. El hombre no me hace preguntas, ni siquiera su acompañante, si no que, se concentran en contestar llamadas o simplemente, trabajar desde su computador.
Por eso, me siento un poco mal, ya que, aunque esto para mí es importante, ellos tienen cosas más importantes que hacer y yo les estoy quitando tiempo. Pero, ni siquier






