Mi respuesta le causa un poco de sorpresa, se nota que no esperaba que aceptara algo así cuando es evidente que ninguna madre se atrevería a hacer algo que dañe a su hijo y que los golpes con estos objetos, no son siquiera dolorosos.
‘Maldita resistencia de mierda y también, maldita sea la desventaja tan abismal que tengo con este desgraciado.’ Me digo mentalmente.
— Eres tan tonta, mujer. — dice él negando un poco y yo solo puedo pensar en una forma de destruirlo, porque necesito con urgencia