Matarme… nunca había tenido tanto miedo de morir como ahora y eso es porque no solo es una vida la que quiero experimentar, si no, un hijo que me necesita y del que no quiero renunciar.
Ya no soy solo yo, es Kelly quien se ha metido en muchos problemas para apoyarme incluso cuando era una humana, es Carlos que incluso con su torpeza se esfuerza por protegerme y ser un buen cuñado.
Son los abuelos que actúan como mis abuelos y padres consentidores y protectores, es Alan quien deja de lado sus se