Evitar a Ignazio estaba resultando más difícil de lo que Luciana había esperado, en especial desde que él había comenzado a pasar más tiempo allí. Para alguien que pasaba demasiadas horas trabajando en el hospital, todavía parecía tener mucho tiempo libre.
Si no lo hubiera besado, no estaría en aquella incómoda situación. Su vida ya era un completo desastre y, como si no fuera suficiente, allí iba ella aumentando una más a su lista. No sabía de donde había sacado el valor para besarlo o si quie