37. Moira.
Ana había tenido una noche intranquila, el sueño y el cansancio permitieron que durmiera gran parte de la noche, pero despertó en la madrugada sudando y llena de calor, fue al pequeño baño del hotel y comprobó que Elisa durmiera antes de recostar de nuevo la cabeza en la almohada, y el dormir de ahí en adelante ce convirtió en un purgatorio de imágenes de dolor, recuerdos de muerte y sangre. Las pesadillas se hicieron más violentas, y recordó el accidente de sus padres y a su cabeza llegaron im