43. Consecuencias.
A Ana le temblaron las manos mientras buscaba el contacto de Luisa, Eduardo intentaba encender la luz, pero Ana escuchaba como derribaba las cosas de la repisa en su intento por encontrar el interruptor. Encontró el contacto y marcó, mientras esperaba a que ella tomara la llamada respiró profundo, tenía que calmarse, ya no estaba dispuesta que aquel hombre de Jábico la siguiera atormentando.
—Ana —dijo la voz de su hermana al contestar —Ana estoy sangrando —Ana respiró profundo, cuando el hacke