38. La loba blanca.
Ana quitó la batería de su celular de un tirón, ya ni siquiera se sentía segura teniendo el aparato encima. Todos la miraban fijamente y ella miró a Moira que asintió con la cabeza.
—Lo escuché —dijo la rubia sacando su celular y haciendo una llamada —Raúl —dijo cuando al otro lado alguien le contestó —pon en alerta la manada, Jábico está aquí, llama también a Luciana que traiga al aquelarre —Elisa y Ana se pusieron de pie y Alexander las instó a calmarse.
—Tranquilas —les dijo —sé que debe ser