Kane
Estaba en mi estudio, con papeles esparcidos por toda la mesa y varios monitores mostrando las distintas imágenes de las camaras de seguridad alrededor de la mansión.
Ada estaba sentada frente a mí, su rostro iluminado por la luz azulada de su laptop, sus ojos escudriñando meticulosamente cada dato que surgía.
—Es extraño, —comentó, frunciendo el ceño mientras se recostaba en la silla, levantando brevemente los ojos de su computadora portátil y mirándome directamente. —La nota que encontra