El cuerpo de Clara se estremeció debajo del grande de Dixon, entre sus manos, bajo sus besos. El lobo tocaba cada zona de su cuerpo y parecía que la estuviese quemando. Era la misma sensación de antes, cuando ella vivían con él en la manada, solo que esta vez era más intenso.
-Dixon- gimió recibiendo besos sobre su cuello, los colmillos del alfa raspaban la piel buscando dejar marcas sobre ella son dañarla.
Las manos de él habían desgarrado la poca ropa sobre la loba dejando que el calor de él