-Tápale los ojos al cachorro.
Fue lo que escuchó Clara antes de que de los arbustos salieron dos lobos que no parecían estar de muy bien humor. Ella al momento comprendió y abrazó a su hijo contra su pecho para que no los viera. Tanto Dixon como Ethan no dijeron más nada hasta llegar a la orilla y lanzarse para quitarse toda la sangre que manchaba sus pelajes.
Clara se mantuvo sentada en el borde y soltó a su cachorro, aunque no lo dejó mirar hasta que la sangre que ahora estaba sobre la superf