Capítulo 32.
—¿Me estás diciendo que teniendo dinero disponible para gastos como los que se presentan aquí, fuiste a pedir trabajo de mesero? —Kael le puso la hoja frente al rostro de Magnor. —¿Tú me crees estúpido?
—Mayor, puede verificar por usted mismo que jamás me acerqué al gobernador. —dijo el hombre con calma. —Su seguridad no me lo permitió y tampoco me moví del salón.
—¿Qué hacías ahí? —insistió en la pregunta.
—Trabajar. Hasta donde sé no es un delito trabajar de mesero. —movió los hombros, rien