XXVII

—Así que tienes un nombre.

—Por supuesto que lo tengo, ¿o qué esperabas? Que fuera solo “la voz en la cabeza de Sussan”.

—Eso sería más normal y me pondría menos nerviosa. Ahora veo que voy a tener que pedir que aumenten la dosis del medicamento que sea que me formulen para dejar de escucharte.

—Eso es grosero. Yo me presento y a ti solo se te ocurre deshacerte de mí.

Sonreí y eso llamó la atención de Axel, que ya desde hacía unos segundos me observaba con poca disimulada preocupación en su ros
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP