Lo único que me impedía estallar en una ira alimentada por la venganza era el hecho de que todavía necesitábamos sacar a Liam de ahí. Una vez que Aly le quitó todos los tubos, incluido el goteo constante de sedantes que lo mantenían en coma, sus pestañas apenas habían revoloteado. Pasaría algún tiempo antes de que volviera en sí, pero todo lo que importaba era que finalmente estaba en casa.
Tanto Nicolas como Ethan apoyaron a Liam, colocando sus brazos sobre sus hombros. Mientras nos preparábam