Esa noche ambos durmieron abrazados, no podían jugar mucho por el riesgo en el embarazo, en realidad no podían jugar nada, por lo que solo se limitaban a abrazarse, pero ahora como futuros esposos.
Sofía y Monique serían las encargadas de conseguir el vestido apropiado para la ceremonia, aunque solo sería por lo civil, la boda religiosa la harían cuando ya todo hubiera terminado.
Aurelio e Ignacio estaban felices y agradecidos con Dana, ella era la mujer que había logrado sacar a su hijo y niet