Gritos ensordecedores se escuchaban de una mujer que era arrastrada por unos hombres fuertemente armados, quienes la llevaban a lo que sería su destino final. En un edificio que parecía viejo, con paredes descascaradas, dos hombres y dos mujeres con batas de hospital esperaban en la puerta de entrada del lugar. Sus rostros completamente inexpresivos parecían ser el preludio de una vida llena de sufrimientos.
Malina seguía gritando, amenazando con acabar con la vida de aquellos que la estaban ar