Adara
Lo escuchaba y no lo podía creer; otra vez esa arpía regresaba. En esta semana no me había sentido bien, he de suponer que debía ser por ir a buscar los restos de mi hijo. Me encontraba muy melancólica. ¿Ahora llegaba esa mujer a joder? Mi padre nos miró. Sonó el teléfono. Marleny anunció por el altavoz la llegada de Fernanda y Angélica. Habíamos quedado en una reunión de diseño de interiores para la entrega del hotel de Panamá.
—Tarde o temprano lo sabrán. —comentó papá—. A Chuky es mej