Adara
Mi corazón se quería salir del pecho, este hombre era el único que me hacía vibrar hasta el alma. ¿Por qué me miraba de esa manera?, como antes, como cuando estuvimos en la construcción del hotel ecológico en la región del Amazonas. Ahí él me veía sin rabia, sin ese odio que algunas veces arrugaba mi alma. Pero he de ser honesta conmigo mismo. Yo lo llevé a ese punto.
Cómo suele decir el tío Alejo. No hay nada que duela más que no poder culpar a nadie más que a ti mismo. Solo aquel que co