La celebración continuaba bajo el manto de la noche como si la selva entera hubiese decidido rendirse ante la alegría de aquella unión. El fuego central crepitaba con fuerza, elevando pequeñas chispas doradas hacia el cielo oscuro, mientras los tambores mantenían un ritmo constante que parecía confundirse con los latidos de cientos de corazones reunidos alrededor del claro. Amanda observaba todo desde su lugar junto a Jared. El resplandor anaranjado de las llamas acariciaba los rostros de los p