El amanecer llegó lentamente sobre la tribu, pero aquella mañana la luz no consiguió traer la tranquilidad habitual. Una pesada sensación de vergüenza parecía haberse extendido por cada rincón del poblado. Los miembros de la tribu caminaban en silencio, evitando cruzar miradas entre ellos. La noticia de la traición de Eruk había golpeado con fuerza a todos. Nadie podía comprender cómo el hombre que había sido considerado durante años como el segundo al mando había sido capaz de violar uno de lo