Aksel
Decliné cada llamada de mi madre, inclusive las de mi padre. La ira recorría mis venas, quería deshacerme de Isla ya, no soportaba su existencia y que siguiera metiéndose en mi vida. Lo qué pasó debería quedar en el pasado y no seguir removiéndolo, no tenía caso. Acepté que hablara de mi, de hecho no tenía problema en que se desahogara tirándome mierda pero el que estuviera tirando sobre alguien que no tiene nada que ver en el tema, simplemente no lo dejaría pasar.
—¿Está listo?
—Si, t