Ciara
Volvimos a casa al anochecer, un poco tranquila que Aksel hubiese resuelto todo con su madre. Al menos eso era un peso menos, ni siquiera había sido capaz de revisar las redes sociales con miedo a lo que pudiesen decir de mi, palabras que no merecía.
Después de acostar a Elanna llegué a la habitación bastante cansada, olvidé los planes que teníamos para esta noche y sólo me di un baño y me metí entre las sábanas. No supe a qué hora llegó en la noche, fue un sólo sueño hasta en la mañana