48 - Exquisito.
Finalizando el día, mi padre pasa a recogerme. Observó a Natalie, quién sube a otro vehículo.
— Florecilla, ¿cómo estuvo tú día? — pregunta, pero sé que no es eso lo que realmente quiere saber. Estoy segura que ya está al tanto de todo.
— Sé leer entre líneas, padre. ¿Has tu verdadera pregunta?
— Está bien. ¿Cómo estás? — repite la pregunta y reímos —. Ya me he enterado de todo y no, no me lo dijo tu asistente.
Suelto un suspiro, cargado de frustración. A veces olvidó quién es realmente mi