102 - Es hora de terminar con ellos.
KERIANNE BACAB.
La noche cayó sobre la mansión, y pronto nos instalamos, al club que se supone, asistirían. Las luces de seguridad iluminaron cada rincón. En las pantallas, observábamos los monitores con atención, esperando el movimiento de los enemigos. Sabíamos que no tardarían en llegar, y cada segundo que transcurría era una pulsación acelerada en el reloj de la confrontación.
De repente, una alarma sonó en la sala de reuniones. Las cámaras mostraban a un grupo de individuos aproximándose a