38 - Visita indeseada.
Literal, estaba un poco asustada esperando las respuestas en el sanatorio privado, mientras Arturo, esperaba ansioso conmigo y me contaba los hechos en su casa.
Nadie le decía nada, pero evidentemente pasaba algo, porque todos los hombres, incluido los que cuidan sus espaldas, se desaparecieron. Es como si dejara de existir en ese momento.
— ¿No te dijeron nada? — Vuelvo a preguntar y él suspira.
— No, pero imagino es por la desaparición. Trataré de actuar de forma normal, aunque me cuesta