ARTURO BRUSQUETTI.
— Entonces, ¿se han divorciado? — pregunta desde la cama —. Realmente hacían muy linda pareja. En el fondo creí que serían felices.
Lo observo sobre los hombros, y sonrío. Él se encuentra aún postrado, sin poder moverse completamente. Cuando me contó todo por lo que tuvo que pasar, me sorprendí bastante, que me eché a llorar, en un rincón de éste departamento. Aún no puedo creer que tanto el abuelo, como mi padre fuesen capaz de cometer semejante crimen por obtener una infor